jueves, 23 de febrero de 2012

la cosa sexual




mucho he hablado de sexo, no mucho sexo he tenido, pero si mucho sexo he escuchado, y la cosa es de locos, si nos pusieramos a tener sexo con todas las personas que nos lo propusieran o con todas las personas con quien quisieramos acostarnos, seguramente tendriamos mas material para una comedia que para un erotico, lo digo porque cada individuo es un mundo diferente y cada polvo es una experiencia mas comicas que ardiente.


hace poco tiempo uno de los regalos divinos de mi vida, una de mis mejores amigas, empezo a explorar este mundo lleno de tetas, penes y lenguas, y la cosa ha sido tan interesante que cada detalle me resulta sorprendente, la iniciacion en el mundo sexual nos perjudica a cada cual en un modo en extremo variable.
hay quienes de primera mano no les gusta el sexo oral... bueno perdon, empecemos por lo primero, hay quienes antes de probarlo les parece lo mas asqueroso del mundo tener sexo, y eso que en las peliculas porno o en las escenas fuertes lo pasan de una forma muy estetica, pero aun asi, el solo hecho de pensar tener el sudor de otra persona pegado a nuestro sudor es una imagen repugnante.


todo lo anterior claro esta hasta que llega el primer beso que nos pone a volar y que nos lleva hasta las nubes en medio de una innundacion de saliva ajena, han visto a esas personas estrato 38 que luego de asegurar que no les gusta la pata de cerdo luego se les ve en el bajo mundo pegado a una sopa con pezuña?, pues eso es exactamente lo que pasa, salimos de nuestros propios prejuicioso para dejarnos caer en un abismo lleno de impurezas, de deliciosas impurezas y de desenfreno absoluto en donde lo unico que vale es tocar, lamer y sentir.


volviendo a la idea principal, luego de ese primer beso en donde se nos seca la garganta viene la primera manoseada, esa mandada de mano "allá" que nos para el corazón y que entre la verguenza y el placer nos desquicia, en los casos buenos el sentimiento es de suciedad, en los casos mejores eso es como meterle primera y arrancar, con la diferencia que en ese caso no hay ni reversa ni freno. luego la primera respiración en la oreja, la lamida de pezon (eso sono muy vulgar pero ni modo, estamos hablando entre animales) esas ganas de cojer la camisa y rasgarla, esa ansiedad por activar nuestros sentidos, en ese trayecto uno se hecha algo de tiempito, pero luego, luego, y luego lo unico que queremos es tener sexo.


todos tienen trucos diferentes, y la experiencia adjunta la sabiduria, y le digo a mi amiga una magica verdad, cuando no hay limites en los metodos, tampoco lo hay en el placer, pensar en que esta bien y que esta mal fue trabajo de la iglesia catolica y ya lo prohibio, asi que lo que nos queda es dejarnos llevar, con seguridad, si, pero sin obstaculos, no pensar en sudor, ni en pelos, ni en lugares, ni en circunstancias, solo pensar en vivir, y asi es que vivimos.


lugares para hacerlo hay muchos mas que la cama, gente para hacerlo hay mucha mas que la princesa rosada o el principe azul (que por lo general los fabrican asexuales) formas de hacerlo, ni hablar, no podemos ser presos en nuestra jaula mental.


ojo que no estoy incitando a la promiscuidad, solo estoy intentando aclarar que el riesgo debe ser parte de nuestra vida, desperdiciar tiempo aludiendo a valores que son mas deformes que nuestra propia naturaleza es dejar escapar de nuestras manos oportunidades de aprender, de ser mejores, mas inteligentes, mas reflexivos, y sobre todo mas humanos.


Dedicado a mi media naranja que desde lo lejos sabe las ganas que le tengo

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